El pan y el sueño (Original Mois Benarroch)
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Día tras día como una masa madre olvidada
el ansío crece
crea un pan
y rechaza un sueño
que aquí en un nuevo sitio
en una nueva tierra
el sueño será más grande
y podrá reconciliar
la humedad de mi ciudad natal
El sueño quebrado el pan secado
guerras fueron seguidas por guerras
y sólo la memoria queda
como un elefante volviendo
a la tumba de sus antepasados
chillando un poco cerca de ellos
y siguiendo por su camino
cayendo sin caer
continuando pero
un elefante diferente.

Le pain et le rêve (Version française Rosa Ramos)
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Jour après jour comme une masse mère oublie
l’angoisse croît
crée un pain
et refuse un rêve
que ici dans un nouveaux lieu
dans une nouvelle terre
le rêve sera plus grand
et il pourra réconcilier
la humidité de ma vile natale
Le rêve brisé le pain asséché
guerres ont été suivies de guerres
et seule la mémoire reste
comme un éléphant revenant
vers la tombe de ses aïeuls
hurlant un peu sur eux
et continuant son chemin
tombant sans tomber
continuant mais
un éléphant différent.

Anuncios

5. (Original Mois Benarroch)

En mi exilio
no puedo vestir mis palabras
el lenguaje no tiene sentido
no tiene dirección
mando cartas que no llegan
a amantes que no me conocen

En mi exilio
suenan palabras sueltas
palabrotas mil veces dichas
palabras dichosas
acariciando mis corazones
pero nadie las entiende

Son como una película
sin sonido
como una foto sin flash
como una ciudad desierta
como los zapatos nuevos
de un muerto

Las palabras
que me hablan
no hablan a los demás
las palabras que me persiguen
se rinden sin combate
sin intentar imponerse
sobre palabras de otros

tengo miedo
y me escapo

No tengo hambre
y como

no tengo sueño
y duermo

y en mis sueños
río a carcajadas
hasta que se despierta
mi mujer
en ellos
veo otras vidas posibles
pero no vividas
otras vidas riojas
llenas de risas

que son un río
que no llega al mar
y es el mar
Oh amor
es el mar
el que me da aire.

5. (Version française Rosa Ramos)

Dans mon exil
je ne peux pas habiller mes paroles
le langage n’a pas de sens
n’a pas de direction
j’envoie des lettres que n’arrivent pas
a des amants que no me connaissent pas

Dans mon exil
sonnent des paroles lâchés
des gros mots dits mille fois
sacrés paroles
caressant mes coeurs
mais personne les comprends

Elles sont comme un film
sans son
comme une photo sans flash
comme une vile desserte
comme des nouvelles chaussures
d’un mort

Des paroles
qui me parlent
elles ne parlent pas aux autres
les paroles que me poursuivent
elles se rendent sans combat
sans essayer de s’imposer
sur les paroles d’autres

j’ai peur
et je m’enfouis

Je n’ai pas faim
et je mange

je n’ai pas sommeil
et je dors

et dans mes rêves
je ris aux éclats
jusqu’à ce que ma femme
se réveille
en eux
je vois d’autres vies possibles
mais pas vécues
d’autres vies riojas
pleines de rires

que sont un fleuve
que n’arrive pas à la mer
et c’est la mer
Oh amour
c’est la mer
celui que me donne l’air.

4. (Original Mois Benarroch)

Yo soy el idiota
que quería volver
por las huellas
dejadas en el barro

las lluvias pasaron y
ahora miro
la arena
como un loco
hablando
de un caballo de oro

miro mis ojos
llorando como una viuda virgen
una hora antes de morir
que su marido
murió dos horas después de la boda

cuando era niño
miraba las matrículas de los coches
sustraía o juntaba los números
para convertirlos en números capicúas

me parecía un acto inevitable

siempre intentaba
volver por el mismo camino
por el que había ido

el mundo dependía de mis pasos
adolescente miraba a las chicas
como caminos
sin vuelta
sus cuevas me asustaban
ellas temían
mi inmediata intensidad.


Volví
en un avión
pero tenía poco sentido
no volver por el camino
de la ida


volví
y vi algunas de las huellas
en el mar entre las costas
de la adolescencia perdida
las huellas tomaron forma
de brontosaurios
los arqueólogos
no podrían imaginar
que eran mías

Volví

y allí estaba mi amor
buscando mis huellas
dejando las suyas
sin poder volver a las mías
esa mujer que siempre me sigue
que es mi sombra
siempre a una calle de mí


Volví
y sí
era mi casa
eran mis pasos
era yo
sólo los cielos
habían cambiado
las madrugadas
se arrugaron
El alba
se parecía a mi padre
y el sol amaneciendo
tenía los ojos de mi hermano
muerto al fin del camino
infinitamente volviendo
a su origen.

Háblame
por favor
pedí a mi padre
convénceme
por favor
hermano
dime
que las huellas
que estoy hoy dejando
en mis palabras
que la sombra de mis poemas
tienen sentido.

4. (Version française Rosa Ramos)

Je suis l’idiot
que voulait revenir
à cause des traces
laisses dans la boue

les pluies ont passé
maintenant je regarde
le sable
comme un fou
parlant
d’un cheval en or

je regarde mes yeux
pleurant comme une veuve vierge
une heure avant mourir
que son mari
est mort deux heures après le mariage

quand j’étais enfant
je regardais les plaques des voitures
j’en soustraie ou assemblait les numéros
pour les convertir en numéros palindromes
me semblait un acte inévitable

j’essayai toujours
de revenir par le même chemin
par lequel j’étais parti

le monde dépendait des mes pas
adolescent je regardais les filles
comme des chemins
sans retour
leur grottes me faisaient peur
elles redoutaient
mon intensité immédiate.

Oui
je suis revenu
en avion
mais n’avait pas trop de sens
ne pas revenir par le chemin
de l’allée

Oui
je suis revenu
et j’ai vu certaines traces
dans la mer entre le bords
de l’adolescence perdu
les traces on pris forme
de brontosaures
les archéologues
ne pouvaient pas imaginer
qu’elles étaient à moi

Je suis revenu
Oui
et mon amour était là
à la recherche de mes traces
laissant les siennes
sans pouvoir revenir aux miennes
cette femme que me suit toujours
que est mon ombre
elle est toujours à une rue de moi

Oui
Je suis revenu
et oui
c’était ma maison
c’étaient mes pas
c’était moi
seulement les cieux
avaient changé
les petits matins
se sont froissé
L’aube
ressemblait mon père
et le soleil se levant
avait les yeux de mon père
mort à la fin du chemin
infiniment revenant
à son origine.

Parle moi
s’il te plaît
demandes a mon père
convainques moi
s’il te plaît
frère
dis moi
que les traces
que je suis aujourd’hui
en mes paroles
que l’ombra de mes poèmes
on de sens.

3. (Original Mois Benarroch)

En mi exilio
con mi túnica
mis metralletas
mis fortunas
mis pistolas
mis negaciones
mis abstracciones
mis memorias
mis olvidos
mil recuerdos
mil nombres
mil consuelos
mil regaños
mil años
en mi exilio
maletas llenas de juguetes
maletas con asas rotas
en mi exilio
manos extendidas hacia mí
para desaparecer de pronto
zapatos no calzados
de pies no andados
en mi exilio
extraterrestre
en mi exilio
lleno de aviones
de barcos
de carreteras
lleno
de caminos anclados
en casas desaparecidas
en mi exilio
rezando y en cada poema
encontrando
otra casa y otro exilio
otro cariño
súbitamente congelado
mi exilio
es una memoria
mil veces borrada
inflada hinchada
explotada destruida
y mil veces
vuelve a flotar
desde el fondo del mar.

3. (Version française Rosa Ramos)

Dans mon exil
avec ma tunique
mes mitraillettes
mes fortunes
mes pistolets
mes négations
mes abstractions
mes mémoires
mes oublis
mille souvenirs
mille noms
mille consolations
mille réprimandes
mille ans
dans mon exil
valises pleines de jouets
valises avec des anses cassées
dans mon exil
mains tendues vers moi
pour disparaître bientôt
chaussures non chaussés
de pieds non marchés
dans mon exil
extraterrestre
dans mon exil
plein d’avions
des bateaux
des routes
plein
de chemins ancres
en maisons disparues
dans mon exil
priant et dans chaque poème
trouvant
un autre maison et un autre exil
une autre amour
subitement congelé
mon exil
est une mémoire
mille fois effacé
insufflé gonflé
exploité détruite
et mille fois
il à flotté
depuis le fond de la mer.

2. (Original Mois Benarroch)

Esta casa no es mi
casa, desde mi ventana no
veo los montes que me
incitaron a crecer
no veo la jefatura
no veo la policía
no veo moros
A veces veo al árabe
que se escapó asustado
con sus padres de esta casa
con todos sus ocho años
hoy tiene cincuenta
su hijo está en la cárcel
a veces lo veo en mis sueños
lo veo niño y envejeciendo
el día que se escapó
dejando la cama todavía caliente
el vacío fue llenado
por un judío sefardita
que vivía en una cabaña
cerca de esta casa
y que venía de Rumania
después de haber sido expulsado
de Granada,
Era invierno y hacía frío
después llamó a su primo
y le dijo que viniera
la casa era grande
y tenía miedo
de estar solo
invierno del 48
tenía miedo de que
los árabes volviesen
y todavía hoy su mujer
con sus 90 años
aúlla
grita
espantando a mis hijos
y a veces canta canciones
en Ladino
que ya no oye por ningún oído
y yo me escapo de ella cuando la veo
para que no me cante
canciones de Charles Aznavour
porque mi mujer es Francesa
El maridó murió hace cinco años
después de un largo Cáncer
trabajó toda su vida en una
tabaquería
tuvieron una hija que fue muy bella
y enloqueció, y los médicos,
para ayudarla, en el manicomio,
la llenaron de medicinas
y murió a los cuarenta años
también ella aullaba por las noches
como un lobo estepario,
y otros dos hijos
que viven en New Jersey
a dos calles el uno del otro
pero que nunca se hablan
vienen a ver a la madre por separado
y hacen lo que pueden
para llevarse toda la herencia
la casa ya vale medio millón de dólares
cuando el mercado esta alto
y por todo esto sé que esta casa
no es mi casa
mi casa la había construido
mi abuelo, no con piedras,
ni con dinero, la había construido
con amor, pensando en mi futuro
en un futuro en el que yo, su tocayo,
viviría en esa misma casa
habitada hoy por moros
que no entienden sus piedras,
casa en la que estoy siempre presente
casa en la que no vivo.

Esta casa no es mi casa
nunca oigo en ella hablar español
respiro, cómo, duermo, voy y
vengo, y mis pasos no dejan
huellas, cuando me veo en el espejo
nunca me soy familiar
cambio de gafas todos los años
para ver si algo ha cambiado
pero no puedo cambiar de ojos
sigo siendo el mismo extranjero
perdido en el laberinto
y cada vez que intento salir
que creo que voy a salir
me encuentro en otro cuarto
buscando otra puerta
viendo otra ventana
con un paisaje que
no me recuerda nada
que vi o que soñé.

Esta casa no es mi casa
pastores desconocidos
se dicen amigos míos
y nunca me hablan
de sus viejos vinos
De madrugada oigo gallos
aullando como lobos
truenos sonando como shofares*
relámpagos calzados de zuecos
en esta casa mi casa
paso de una realidad a otra
como si fuese un tren
pero en ningún vagón encuentro
a mi hermano con su cabello rubio
pidiendo que le ayude a subir
las escaleras o a bajar
en cada vagón hay un antepasado
que no quiere o no sabe
decirme dónde esta el conductor
ni cuál es la dirección del mar
ni dónde está el barco
que me llevará a mi mar.

Esta casa mi casa
recién casada recién causada
recién calzada recién cansada
nunca me devuelve cambio
cuando meto mis billetes
nunca en ella suena el teléfono
que anuncie el cambio
nunca suena la campana
que me lleve a la puerta
nunca suena el timbre
de esa mujer esperada
esta casa mi casa
es un rezo sin fin
las palabras se repiten solas
y el fin del libro es el comienzo
el cuento se vuelve a contar a sí mismo
por las paredes que me hablan
paredes que son los niños del mundo
sacados de casas en medio de un cuento
para llegar a otras casas de las que fueron
expulsados otros niños.
Cada piedra es un Corazón
que batía que combatió
pero perdió la batalla
cuando menos se acordaba
cada capa de pintura
eliminando una memoria
un garabato hecho por un niño
que descubría por primera vez el lápiz
su madre regañándole y él
no comprendiendo que estas paredes
tan seguras, tan cálidas
de pronto un día desaparecerán
de esta casa mi casa
cada silla una caída
cada mesa un terremoto
cada vaso es sangre
cada plato una promesa
no cumplida
cada puerta un abismo
cada asa una mano
amputada.

2. (Version française Rosa Ramos)

Cette maison ce n’est pas ma
maison, de ma fenêtre je ne vois pas
les montagnes que m’ont
incité à croître
je ne vois pas la préfecture
je ne vois pas la police
je ne vois pas des maures
Parfois je vois l’arabe
qui c’est enfui effrayé
avec ses parents dans cette maison
avec tous ses huit ans
aujourd’hui il en a cinquante
son fils est en prison
parfois je le vois dans mes rêves
je le vois enfant et vieillissant
le jour qu’il c’est enfui
laissant le lit encore chaud
le vide a été rempli
par un juif séfarade
qui vivait dans une cabane
près de cette maison
et qu’il venait de Roumanie
après avoir été expédié
de Grenade,
Était hiver et il faisait froid
après il a appelé son voisin
et lui a dit qu’il vienne
la maison était grande
et il avait peur
d’être seul
hiver du 48
avait peur que
les arabes reviennent
et encore maintenant sa femme
avec ces 90 ans
elle hurle
elle crie
elle fait peur à mes enfants
et parfois chante des chansons
en Judéo-espagnol
qu’elle ne peut pas entendre par aucune oreille
et je m’enfuis de que je la vois
pour ne pas qu’elle me chante
des chansons de Charles Aznavour
parce que ma femme est française
Le mari est mort il y à cinq ans
après un long cancer
il a travaille toute sa vie dans
une tabatière
ils ont eu une fille qui était très belle
et elle est devenu folle, et les médecins,
pour l’aider, dans l’asile,
l’on rempli de médicaments
et elle est morte à quarante ans
elle aussi hurlait la nuit
comme un loup de la steppe,
et deux autres enfants
qui vivent à New Jersey
a deux rues l’un de l’autre
mais qu’ils ne se parlent jamais
viennent voir leur mère séparément
et ils font ce qu’ils peuvent
pour amener tout l’héritage
la maison seule elle vaut le demi million dollars
quand le marché est au plus haut
et pour tout ça je sais que cette maison
ce n’est pas ma maison
ma maison l’avait construit
mon grand-père, non avec des pierres,
ni avec de l’argent, il l’avait construit
avec amour, pensant à l’avenir
un avenir dans lequel moi, son homonyme,
vivrait dans cette même maison
habité à ce jour par des maures
que ne comprennent pas leur pierres,
maison dans laquelle je suis toujours présent
maison dans laquelle je ne vis pas.

Celle-ci ce n’est pas ma maison
jamais je n’entends parler personne en espagnol
je respire, je mange, je dors, je vais et
je reviens, et mes pas ne laissent pas de
traces, quand je me vois dans le miroir
je ne me résulte jamais familier
je change les lunettes tous les ans
pour voir si quelque chose a change
mais je ne peux pas changer de yeux
je suis toujours le même étranger
perdu dans le labyrinthe
et à chaque fois que je veux sortir
que je crois que je vais sortir
je me retrouve dans une autre pièce
cherchant une autre porte
voyant une autre fenêtre
avec un paysage que
ne me rappelle rien
de ce que j’ai vu ou rêve.

Celle-ci ce n’est pas ma maison
bergers inconnus
se disent mes amis
et jamais ne me parlent
de ces vieux vins
A l’aube j’entends des coqs
hurlant comme des loups
des tonnerres qui sonnent comme des shofars*
éclaires chausses avec des sabots
dans cette maison ma maison
je passe d’une réalité à une autre
comme si j’étais un train
mais dans aucun wagon je ne retrouve
mon frère avec ses cheveux blonds
me demandant que je l’aide à monter
les escaliers ou à descendre
dans chaque wagon il y à un aïeul
que ne veut ou il ne sait pas
me dire ou il est le conducteur
ni quelle est la direction de la mer
ni ou ils le bateau
qui m’amènera a ma mer.

Cette maison ma maison
à peine marié à peine causé
à peine chaussé à peine fatigué
ne m’a jamais rendu la monnaie
quand je mets mes billets
en elle le téléphone ne sonne jamais
pour annoncer un changement
la cloché ne sonne non plus jamais
pour m’amener à la porte
jamais ne sonne la sonnette
de cette femme attendu
cette maison ma maison
est une prière sans fin
les paroles se répètent seules
et la fin du livre c’est le commencement
le conte se raconte à nouveau à lui même
dans les mur qui me parlent
mur que sont enfants du monde
sortis de maisons du milieu d’un conte
pour arriver à d’autres maison desquelles
d’autres enfant on été exclus.
Chaque pierre est un Coeur
que battait que combattait
mais qu’il a perdu la bataille
quand moins il ne le pensait
chaque couche de peinture
éliminant une mémoire
un gribouillage fait par un enfant
que découvrait pour la première fois le crayon
sa mère le grondant et lui
sans comprendre que ces murs
si surs, si chauds
bientôt un jour vont disparaître
de cette maison ma maison
chaque chaise une chute
chaque table un tremblement de terre
chaque verre est sang
chaque assiette une promesse
que ne c’est pas accompli
chaque porte un abîme
chaque anse une main
amputée.

Tercera parte:
Mi exilio mi casa

1.

En mi exilio
las olas no tienen espuma
la orilla no tiene arena

En mi exilio
las horas tienen
mil minutos

En mi exilio
como un amputado
me rasco un dedo
que ya no existe

En mi exilio
los árboles no tienen raíces
y cada viento los hace caer
las casas no tienen techos
las lluvias penetran mi piel
llueve sobre mi Corazón
sobre mi estomago
sobre mis riñones
y sobre mis intestinos

En mi exilio
el sol me quema
los grados son grandes
como medias lunas

En mi exilio
mis hijos me hablan
en lenguas sagradas
que me suenan ajenas
mi mujer me pregunta
si quiero un té
si quiero salir
pero las calles
se vuelven
cada día más

salones volantes
sobre mares tempestuosos

En mi exilio
cuanto más soy yo
más ajeno soy a los otros
cuanto mejor me siento
más extranjero parezco

En mi exilio
ojos me miran
me señalan
me apuntan
en sus cuadernos

poetas
escriben sobre mí poemas
y no entienden de qué hablo

En mi exilio
personal
imaginado
y amputado
sagrado y malvado
las hojas
no caen en otoño
el invierno nunca se acaba

En mi exilio
extirpo memorias
para volver a crearlas
para poder
hacer camino
a una carretera
en la que la meta
se alarga
cada kilómetro viajado
se hacen dos para llegar

Es un camino exiliado
perdido entre dos ciudades
que quieren y no pueden
volver a ser habitadas.

Troisième partie:
Mon exile ma maison
(Version française Rosa Ramos)

1.

Dans mon exil
las vagues n’ont pas d’écume
le bord de mer n’a pas de sable

Dans mon exil
les heures on
mille minutes

Dans mon exil
comme un amputé
je me gratte un doigt
qui n’existe plus

Dans mon exil
les arbres n’ont pas de racines
et chaque vent les fait tomber
les maisons n’ont pas de toit
les pluies pénètrent dans ma peau
il pleut sur mon Coeur
sur mon estomac
sur mes reins
et sur mes intestins

Dans mon exil
le soleil brûle
les degrés sont grands
comme des demi lunes

Dans mon exil
mes enfants me parlent
dans langues sacrés
que je sens étrangères
ma femme me demande
si je veux un té
si je veux sortir
mais les rues
deviennent
à chaque jour plus

des salons volants
sur mers orageuses

Dans mon exil
plus je suis moi
plus étrange je suis pour les autres
quand je me sens le mieux
plus étranger je semble

Dans mon exil
des yeux me regardent
me signalent
me marquent
dans leurs cahiers

poètes
écrivent sur mes poèmes
et il ne comprennent pas de quoi je parle

Dans mon exil
personnel
imaginaire
et amputé
sacré et méchant
les feuilles
ne tombent pas en automne
l’hiver ne finit jamais

Dans mon exil
j’extirpe des mémoires
pour les recréer
pour pouvoir
faire un chemin
qui soit route
dans laquelle le but
s’allonge
chaque kilomètre devient deux
en voyageant
pour y arriver

C’est un chemin exilé
perdu entre deux viles
qui veulent et ne peuvent pas
être habités à nouveau.